Hoy os escribo desde la rama de mi árbol más cómoda, envuelto en unas cuantas hojas de platanero y con una bolsita de agua fria encima de la cabeza. Él, en su infinita justicia y sabiduría, ha tenido a bien proporcionarme una enfermedad y yo, como buen y obediente simio que soy, la he aceptado con los brazos abiertos.
¿Por qué?, se preguntará el vulgo. ¿Qué sentido tiene aceptar una enfermedad cuando es obvio que es algo malo? Mis huesos duelen, estoy ardiendo por la fiebre, mi culo se descontrola y no paro de excretar y mis narices se empeñan en imitar a mi trasero en la expulsión de sustancias químicamente peligrosas.
Bien, chicos y chicas, he aquí la respuesta: La enfermedad es una bendición otorgada por Él para hacer de nosotros mejores simios, más completos y por lo tanto, superiores. Cada enfermedad nos eleva un poco más de nuestra miseria. Cierto es que algunas nos elevan más que otras en el escalofón.
¿Seguís sin creerme? Entonces pensad en la atención que presta la gente a los enfermos. Contra más grave la enfermedad, más atención y cuidados se prestan a las personas. Para eso hay que ser persona, por supuesto, y de ahí que muchos mendigos, yonquis y punkis (Se que mendigo y yonqui son redundantes con punki, pero hay yonquis y mendigos que no lo son, así que tenía que ponerlo todo) esten repletos de enfermedades y nadie les haga ni puto caso.
Pero los que son personas, cuando padecen una enfermedad son atendidos y cuidados en mayor o menor grado dependiendo de lo buenos simios que hayan sido y sobretodo de la enfermedad que tengan. También entran en esta categoría los accidentes, roturas de huesos y otros males. Básicamente, todo aquello que te obligue a estar en cama o en hospital.
Porque Él, en su infinita sabiduría, dijo:
Contraed enfermedades y dejad que otros las contraigan. Al padecerlas, os cagaréis en todo y, por lo tanto, estaréis más cerca de los simios de antaño, que tantas enfermedades y mierda trajeron al mundo.
Veamos pues, que tipo de enfermedades nos trajo Él al mundo:
Enfermedades-putada: Resfriados, constipados, dolores de barriga… Estas son aquellas enfermedades que son una putada porque te obligan a estar en casa y te parece que ir al médico es tontería. No puedes hacer prácticamente nada porque a veces la fiebre te nubla la vista y el sentido. Y otras veces es peor, porque estas suficientemente bien como para ir a clase o a trabajar pero suficientemente mal como para estar incómodo haciendo lo que debías hacer.
Enfermedades-jodienda: Bronquitises, piernas rotas, pulmonías, fiebrazos del quince… Son peores que las otras en cuanto a síntomas. Las fiebres son más altas, aunque te encuentres parcialmente bien, no puedes hacer esfuerzos o salir de la cama o los dolores provocados son a veces insufribles. Sin embargo, puedes ir al médico y pedir justificante de baja y la gente a tu alrededor perderá el culo para servirte, lo cual está muy bien porque te recuerdo que eres superior a ellos en este instante: estas enfermo.
Enfermedades serias: Sidas, cánceres, hepatitis, hemofilia… Son en su mayoría enfermedades incurables o casi incurables. La ONU, la OMS y Amnistía Internacional me han amenazado de muerte por lo que iba a escribir aquí (se ve que está prohibido escribir sida y bendición en la misma frase), así que me limitaré a señalar solamente que cuando tienes una de estas, la gente no es que pierda el culo, es que son literalmente tus esclavos. Podrías sodomizarlos tranquilamente y no se quejarían (siempre y cuando lo hicieras con condón. Sin el se quejarían, los muy ilusos). También entran aquí aquellas enfermedades desconocidas que solo presentan unos pocos y que son el epítome de la enfermedad.
Enfermedades de no usar condón: Sífilis, gonorrea, clamidia… Estas son superdivertidas. Deje al señor Smith sin su sombrero mientras baila en la sala oscura y tendrá usted su ración de amor y ascensión al cielo. La gracia de estas enfermedades es que te pueden provocar mutaciones y/o problemas mentales, lo cual establece una relación polla-cerebro muy comentada y muy mal valorada por las mujeres. Es cierto que los hombres pensamos con la polla, pero no por eso somos menos inteligentes. De hecho, lo somos más. Estas enfermedades no elevan tu espíritu de la misma forma que las anteriores, pero si es cierto que divierten más: Si jamás tienes una, no pierdas la oportunidad de pasarsela a otros semejantes para que no se pierdan las buenas tradiciones. Como podéis ver, he incluido la sida en la anterior categoría por su condición de incurable. Si no, entraría en esta categoría.
A grandes rasgos, ahí estan catalogadas todas las enfermedades que nos hacen superiores y que purifican nuestra alma. Si nunca enfermáis, cachorrillos mios, no hagáis como yo. No escribais un post en undead monkeys, porque corréis riesgos de que Satanas venga a por vuestra alma como me ha pasado a mi. Suerte que la mía ya se la vendí a Él y por lo tanto a Satanas le darán mucho por culo.