Porque está demostrado que todo hombre quiere dominar el mundo. No me jodáis, es así y el que lo niegue es subnormal. Está en la naturaleza humana el hacerse con todos y querer ser el mejor entrenador pokémon, y es por eso que existen las potencias mundiales. Sí chavales, estoy hablando de Rusia, China y los Estados Unidos de América, clarísimas potencias mundiales en gimnasia. Porque estábamos hablando de eso, no?

En posts anteriores (de hecho si nadie se me adelanta, en el post anterior) me habéis leído hablar sobre las rusas tipo gimnasta. Como recordaréis, se trata de un experimento de papá Yosif para conquistar Europa a largo plazo. En el mismo laboratorio del Kremlin donde se engendró la primera rusa tipo gimnasta, nació también el proyecto женщина, consistente en entrenar desde niñas a una pequeña élite para actuar en operaciones especiales. Esa fuerza armada, que combinaba sigilo, contorsionismo y armas de fuego de un calibre absurdamente grande, estuvo operando hasta medianos de los años 80. Cuando fue desmantelada, la entonces URSS decidió reciclar esta eficiente fuerza de élite para usos deportivos manteniendo el entrenamiento militar tradicional. Aunque eliminando las armas de fuego, por lo menos a la hora de la competición.
Sigamos con los chinos, étnia caracterizada por su amor y consideración hacia el género femenino. Las gimnastas chinas no son otra cosa que niñas a las que se les han extirpado algunos huesos que dificultan la contorsión. Las desdichadas chavalas son sometidas a una dura rehabilitación que les fortalece la musculatura hasta hacerlas capaces de volver a mantenerse en pie. También reciben entrenamiento emocional para darse cuenta que todo buen gimnasta debería ser capaz de morderse el codo o lamerse las pelotas. Y así es como las hijas de China compiten con gente del mundo entero para llevar medallas y prestigio a una república popular que las desprecia y margina. Si esto no es patriotismo, qué es?
Y por último están las gimnastas estadounidenses. La verdad es que no tienen ninguna aptitud excepcional en su genética, ni un entrenamiento inhumano, ni pasan por ningún tipo de tortura para llegar a ser las mejores de la competición. Pero como todos sabemos que los yanquis estan muy acomplejados y siempre quieren ser los primeros en todo, su gobierno hace cada año cuantiosas donaciones al COI para que se tenga en mejor consideración a sus ineptas y patosas chavalas. Una manera como cualquier otra de triunfar, oiga.
Lo que está claro, amigas de tierna edad que os estáis planteando destrozaros la infancia a base de entrenamientos, es que el mundo de la gimnasia está muy chungo para la gente normal y corriente. Así que no seáis tontas, haced ejercicio sólo moderadamente y cuando seáis suficientemente mayores ya haréis la rítmica, el salto del potro, y si Dios quiere, las barras paralelas. Un besito.
