Todo funcionaba estupendamente en la base nuclear subterrànea de Faetano. Todas esas gilipolleces que había soltado ese inspector de sanidad no le importaban ahora mismo a las tres personas que estaban de guardia a las 5:32 de sábado. En la base se trabajaba bien y no había ningún peligro del que preocuparse.
Eso sí, a eso de las 5:33 los tres presenciaron como el director general de la base, hombre al que nunca habían visto sin su traje entallado de Armani, corría por el pasillo que daba a la sala de control con un tutú rosa y cantando a pulmón vivo “Bella Ciao”. Los tres se miraron entre ellos, y lo supieron. Supieron que los tres habían visto lo mismo. Sin embargo, nadie se lo mencionó a nadie, jamás.
Etiquetas: do the hustle, freak-a-ton, NGS, para hacer bien el amor hay que venir al sur, pterodáctiles cachondos